Kilimanjaro, el comienzo de un sueño
Viaje al centro del universo masai, donde los sueños se confunden con la realidad…
Todo comienza como un sueño, sin darte cuenta, un buen día decides hacer realidad aquello que te lleva rondando durante muchos,muchos años y que por diversas circunstancias nunca te has decidido a realizar. Despiertas y algo te dice que debes hacerlo y que nada te parará hasta conseguirlo…
Como todo camino, se comienza dando el primer paso, luego otro y otro… cuando te das cuenta y miras atrás ves que el punto de partida está mas lejos y la meta un poco mas cercana…
Todo empezo en el 2005, el primer paso fué recopilar toda la información posible sobre el viaje, medios de transporte, vacunación necesaria, contactos, equipo imprescindible, botiquín de primeros auxilios, visado, presupuesto…
Una vez tienes claros todos estos conceptos, comienza la parte para mi menos agradable pero imprescindible. Siempre comienzo por la reserva de los billetes de avión ya que el precio de estos varía casi tanto como el barril de brent…, a partir de aquí, continuo con todo el proceso de visados, equipo, preparación física etc….
Para viajar a Tanzania, y en especial al Kilimanjaro airpor (que es el aeropuerto mas cercano respecto a la ciudad de Moshi) la opción mas económica y directa que encontré fue viajar con KLM vía Amsterdam (por cierto, buen servicio, puntualidad y un vino de California para la comida que “podía tomase…”).una vez en Kilimanjaro airport comienza el viaje, tu primer reto va a ser soportar el calor asfixiante de la cola en el mostrador de aduanas, sales del avión muy “agustito” con el aire acondicionado y en cuestión de un segundo te pones a sudar por el choque térmico, que la verdad, se hace bastante duro, luego a sacar el visado, tienes que pagar unos 60$ a un señor con gorra de comandante del ejercito alemán que suda como un cuadrúpedo bellotero y que te mira con desprecio, no obstante lo único que deseas es pasar pronto la aduana y buscarte algún hotel donde poder descansar para organizar al día siguiente la ascensión y hacer un poco de turismo por los alrededores. En cuanto pasas la aduana y te acercas a la salida del aeropuerto, te asalta una orda de gente que pretende llevarte a Moshi, bien son taxistas, coches particulares, autobuses, etc… te ofrecen gran variedad de medios de transporte aunque eso si, bastante caros, tienes que regatear el precio por todo, la opción mas económica es coger el autobús que tiene un horario teórico pero que por lo que ví sale cuando puede o le conviene, en mi caso me trasladé en el coche de mi contacto en Moshi, Collins Tamimu, todo un personaje. Regentaba una especie de agencia de viajes que te organizaba a su manera cualquier tipo de actividad dentro de Tanzania, ascensiones, safaris, estancias en la playa etc…,
en mi caso llegué a este contacto por mediación del primo de un compañero de trabajo que había visitado Tanzania hacia un par de años y había conocido a Collins, la verdad que me pareció una persona bastante de fiar y que cumplía su palabra, algo difícil de encontrar en esos sitios donde la gente en vez de vivir, sobrevive y tiene que agudizar su ingenio hasta el límite para sacar adelante a su familia. Tal es así, que la picaresca para sacarle la mayor cantidad de dolares al turista hace que muchas veces sobrepasen los límites de lo que se podría catalogar como ético…
Una vez en Moshi, después de recorrer el trayecto que hay desde el aeropuerto por una carretera totalmente a oscuras y con una sola luz del coche en servicio, me alojo en el “Búffalo hotel” , un hotel ruidoso y con escasas comodidades, pero eso si, económico que es un factor muy importante. Las habitaciones eran dobles con litera y mosquitera un baño de esos antiguos y una ducha en el medio con un agujero en el suelo por donde desaguaba, por lo demás todo perfecto, para mi suficiente para disfrutar de mi estancia en Moshi.
Salgo a tomarme unas cervezas (Saffari) que por cierto estaban buenísimas con un Francés (laurent) que conocí en el aeropuerto y a las 00:30 a la cama.
Al día siguiente me levanto temprano y me voy a ver a collins para negociar el precio de la ascensión, al final, y después de muchos regateos y contra-ofertas consigo un precio de 500$ y dos noches de hotel por realizar la ruta machame que es mas atractiva aunque un poco mas complicada que la ruta convencional la ruta Marango. Una vez llegado a un acuerdo me voy a dar una vuelta por los alrededores y llego al mercado donde los olores, las moscas y la falta de higiene te dejan marcado y te hacen pensar si comer carne o pescado ya que todo está al aire, sin refrigeración ninguna al alcance de todo el mundo y lleno de moscas…
. Una vez superado el trance del mercado sigo paseando por las calles de Moshi donde todo el mundo intenta ponerse en contacto contigo ofreciéndote todo tipo de servicios, objetos etc… al principio eres muy cortes y educado con todo el mundo, pero al final y debido al acoso constante, te acabas volviendo un por “borde” para que te dejen tranquilo (si esto es posible…). Al medio día quedo a comer en casa de Collins con su familia donde me ofrecen unas costillas de algún mamífero pequeño (prefiero no saberlo…) y una especie de pasta de maíz o algo así que por mas que lo intentaba no podía tragar ya que además de su mal sabor, se te quedaba pegada en el paladar y no había quien la despegara, era como si de repente te quedaras sin saliva y no pudieras hacer un bolo alimenticio suficientemente bueno como para poder ser tragado, todo ello regado con un buen par de cervezas que te facilitan la ingesta…, como es de suponer, educadamente me lo tuve que comer todo y ensalzar la destreza culinaria de mi anfitriona la Sra. Colllins… Sinceramente, la comida no era muy buena pero les estaré eternamente agradecido por la voluntan y la amabilidad que me ofrecieron dentro de sus posibilidades. Por la noche y a pesar de no tener hambre, me voy hasta un pequeño restaurante justo enfrente del hotel y me como una pizza margarita que por cierto, estaba buenísima y a un precio muy competitivo… 2500 shelin, unos 2,5€,.
Al dia siguiente, me levanto temprano y muy ansioso de comenzar el viaje hasta la puerta del parque nacional del Mt. Kilimanjaro. Nada mas ver a Collins, una mala noticia, tenemos que cambiar de ruta y finalmente hacer la ruta Marango, ya que en la montaña había llovido mucho y el mal tiempo hacia peligrar el objetivo de hacer cumbre debido a la falta de equipo adecuado. Llegamos a la entrada del parque (Marango gate) donde sacamos los permisos correspondientes y comenzamos a caminar a eso de las 10:50 A.M., pasamos por la zona de selva húmeda (rain forest), donde me quedo maravillado por la frondosidad
de la vegetación y la belleza que me rodea, arboles enormes, lianas, enredaderas y plantas de todo tipo bajo una neblina constante que le dan un aspecto místico y te hace pensar en aquellos primeros exploradores que se adentraban en lugares remotos y desconocidos solo con su coraje y valentia en busca de nuevos horizontes por descubrir…, después de 2 h. y 20m. llegamos al primer refugio “Mandara” que esta a 2720mts. de altitud, donde teóricamente debería de haber hecho mi primera parada para ir aclimantandome, no obstante solamente paramos a comer y continuamos ruta hacia el segundo refugio “Horombo” 3800mt. dejando atrás el rain forest y pasando por una zona de vegetación menos intensa tipo matorral pero no menos sorprendente ya que está repleta de plantas que para mi son por desconocidas exóticas y de algunos endemismos que a buen seguro harían disfrutar a mas de un botánico…
En el refugio me asignan la caseta (hut) nº 134 donde me acomodo para pasar la noche durante la cual descienden bastante las temperaturas y paso por mi primer dolor de cabeza intenso no llegando a conciliar el sueño hasta las 6:00 A.M.
A las7:15A.M. me levanto con la cabeza un poco mejor, desayuno tortilla francesa con tomate, pan y miel y me voy a dar una pequeña caminata de aclimatación subiendo hasta los 4200mt. a una pequeña colina desde donde se podía divisar una hermosa vista del Kilimanjaro, el día era despejado y había una visibilidad perfecta, aprovecho para hacer unas fotos, disfrutar del paisaje y de paso conocer a una pareja de Españoles que vivian el Londres y que habían viajado a Tanzania para subir el Kilimanjaro, fue un autentico placer poder comunicarme en mi idioma y decir todo lo que me apetecía, no solo lo que podía debido a mis limitaciones con el Inglés…, por la tarde ya en el refugio, y debido a la espesa niebla y a la bajada de temperaturas me dedico a practicar mi pésimo ingles en el barracón principal que hacía las veces de comedor y punto de encuentro del campamento con Holandeses, Alemanes, Australianos, Franceses, aquello parecía una reunión de la O.N.U., así se pasó la tarde, y cuando me quise dar cuenta era ya hora de irse a dormir.
Al día siguiente nos levantamos temprano y empezamos a ascender hacia Kibo Hut (4750mt.), elegimos el camino largo que va rodeando la montaña hacia Mawenzi Hut, atravesamos la barrera de vegetación que da paso al desierto alpino,
un lugar sin apenas vida pero no por ello menos apasionante, y nos dirigimos a buen ritmo hasta Kibo, a los 4600mts, empiezo a sentir otra vez que me vuelve a doler la cabeza, continuo caminando pero mas despacio, se me hace eterno, además por el tipo de paisaje parece que caminas y caminas y siempre estas en el mismo sitio… me quedé solo durante el último tramo, mi guia se había quedado rezagado y me entró una sensación de soledad que en mi vida había tenido antes, era como una angustia interior que te hacía sentir muy triste y con ganas de llorar como un crió, fue toda una experiencia… cuando llego a Kibo Hut, bastante cansado me quedo sentado apoyado en una piedra a esperar a mi guía y a Laurent, pensando en mi dolor de cabeza y en que me tengo que recuperar rápido ya que en cuestión de horas haríamos el ataque a la cumbre y no podía fallar.
Cuando llego al refugio, me como un barrita energética y me acuesto un poco, consigo dormir y cuando me despierto me encuentro como una moto, no me duele nada la cabeza ni me encuentro cansado, así que decido salir a dar una vuelta por mi cuenta y subir hasta los 5000mt. pensando que sería bueno para la aclimatación (craso error…), cuando vuelvo a bajar al refugio, me empieza a doler de nuevo la cabeza, así que ceno un poco y me acuesto ya que a las 00:00 horas teníamos previsto salir para la cumbre, no consigo dormir nada y peor aun el dolor de cabeza cada vez va a peor. En la misma situación de dolor de cabeza, se encuentra el español que había conocido el día anterior, cuando llega la hora de salir, el decide quedarse en el refugio y no forzar, yo por mi parte decido subir cueste lo que cueste. A mitad de camino la cosa empeora, el corazón se me pone como una moto de pulsaciones y la respiración a mil… es como si hubiera hecho un sprint de 200mts a tope, por mas que respiro es como si no tuviese suficiente, la cabeza me estalla pero sigo subiendo, cuando llego a la primera cima en el borde del cráter (Gilmans point 5681mt.) me encuentro realmente mal y con una fatiga tremenda, yo mismo me voy dando cuenta que me voy debilitando y empiezo a ver borroso
, a pesar de la situación, y a pesar de que hay gente que se da la vuelta en esta primera cima, decido tirar hasta la cumbre de Uhuru peak junto con el guía y Laurent, pasamos por los glaciares y aprovecho para hacer alguna foto aunque la verdad no me acuerdo ni como lo hice, el dolor de cabeza era insoportable la cadencia respiratoria no daba para mas y empezaba a no poder caminar con normalidad estaba como borracho y caminaba dando tumbos, en “S”. Continuo caminando y al fin, después de mucho sacrificio consigo hacer cumbre, Uhuru peak 5895mt. un lugar precioso con unas vistas espectaculares pero por desgracia que no pude disfrutar como se merecía, hago las fotos de rigor y desciendo inmediatamente con la ayuda de Didas, el guía, ya que por mi solo y debido a la situación en la que me encontraba no hubiera podido bajar, al descender de los 5500 mt. empiezo a mejorar, vuelvo a caminar correctamente y la visión se me va poco a poco recuperando, sigo descendiendo y cada vez me voy encontrando mejor, solo persiste el dolor de cabeza pero en esos momentos es lo que menos me preocupa.
Despues de varias horas llegamos al refugio de kibo donde bebo todo el agua que puedo ya que en todo el día no habia sido posible beber debido a que el agua que llevaba en la mochila se me había congelado, descanso un poco y me quedo dormido, al poco me despierta mi guia para continuar descendiendo ya que no podemos quedarnos en ese refugio, debemos descender hasta Horombo hut, me sentía fatal y estaba totalmente agotado no obstante sabía que no había otra opción así que nos pusimos en marcha, a medida que descendía me iba sintiendo un poco mejor incluso aunque pueda parecer extraño el cansancio se hacía mas llevadero… al final llegamos al refugio mucho mas recuperado y con la satisfacción de haber conseguido el objetivo a pesar de las dificultades, para mi, fué la prueba mas dura a la que me había enfrentado y a pesar de que pensándolo fríamente fui un irresponsable, no me arrepiento de nada, al contrario, sé que si hubiese dado la vuelta no me lo hubiera perdonado en mi vida y ya no sería yo, pienso que he salido reforzado de la experiencia y que me he aprendido mucho de ella, me conozco mejor y sé hasta donde puedo llegar, sé que puedo llegar al límite y aguantar, y sé que en la próxima montaña importante a la que suba, voy a respetar las etapas de aclimatación y aunque me encuentre muy fuerte contenerme e ir “pole, pole”… .

hola animal, como anda todo?
Bueno, me interesa ir al kilimanjaro y leí tu post. Interesante viaje. Gracias por coimpartir tu info.
tengo una pregunta: cuanto cuesta el permiso para entrar en el parque o para subir la cumbre vaya? y tambien si te obligan a ir con alguien o puedes ir solo.
Ei, gracias de antemano!
Arrebaña la vida!